
Ha llegado el momento de comenzar otra vez. Quizás el mismo estrés, agobio, etc, haya hecho que acabase con mis estudios, sé que es algo que me dará fruto en un futuro, sé que todos tenemos problemas, pero... no es el momento de arrepentirse, sino de seguir adelante. De reflexionar, quiero darme "tiempo" a mi misma, cuidarme un poco. Ya que en estos años me he descuidado bastante. He vivido unos meses horribles, pero aquí estoy. Afrontando las cosas, siendo cada día un poquito más fuerte. Quiero olvidar traumas, complejos, y ese estado melancólico que a veces me ata. Me siento bien, y sé que algún día llegaré a ser feliz. Mi pasado es mi pasado, y no me debo recalcar siempre a: he vivido esto, lo otro.. ¡NO! ¡Basta ya! Lo que fue, fue una experiencia más. Algo que me servirá para resistir más en el futuro. ¿Que podría decir del presente? Me he llevado una decepción, depositas confíanza en alguien, le quieres, le apoyas, y encima te dice que no le entiendes. ¿Esto es una broma? No tengo paciencia, pero procuro tenerla cuando alguien me importa. Y aunque me haya dolido dejar esto, lo hice por él. No quería ser una molestia, porque parecía que todo lo que decía le molestaba. Echo de menos muchas cosas, pero supongo que así no ganaría nada. En estos instantes, y días atrás me he mantenido a tener mente y corazón frío. Aunque sé que le quiero, no puedo sentirme una carga para alguien. Tengo que respetar su alejamiento, sus problemas. Si él quiere esto, yo no puedo hacer nada. Y bueno, empezaré con una nueva perspectiva de la vida. Me limitaré a ser yo misma, cada día estoy más convencida de que valgo muchísimo, y de que tengo una gran capacidad de amar y perdonar. (Algo de lo que muchos se aprovechan.) Y lo tengo claro, si no veo hechos, haré oídos sordos a las palabras. Porque las palabras se las lleva el viento. Y yo no soy una más, o sea, me niego rotundamente a que me utilicen, porque tengo muuuuuuuucho que dar, y yo no regalo mi corazón ni mi confíanza a cualquiera, y si lo hago, es porque realmente me fío de esa persona, pero a veces te dan eso a lo que se llama en toda regla UN PALAZO. En fín, yo soy cómo soy, y quien no me valora, es porque no sabe valorar las pequeñas cosas. ¿Está muy bien tratar de buscar la perfección, lo fácil, lo bonito, no? Señores, vivimos en el mundo, pongan los pies en la tierra. No hay ni perfección, ni cosas bonitas, y si las hay, están en aquello a lo que las personas necias desprecian, algo así llamado "lo feo". Tengo 18 años, mucho que aprender, pero sé que también tengo mucho que enseñar. Lo más bello de esta vida es que todos podemos enseñar a todos, y aprender al mismo tiempo. Y que no depende de si una persona es fea, guapa, delgada, gorda, baja, alta, etc. Porque todos somos personas, únicas, y actúamos mal, porque no sabemos la manera de ejecutar las acciones que hacemos. Todos tenemos virtudes y defectos. No os ceguéis por una apariencia, ni por miles de palabras. Conoced, descubrid, averiguad, que el mundo está lleno de cosas geniales, y que jamás vemos. No aparentéis ser alguien que no sóis, llorad lágrimas, no odio. Sonreíd alegría y no mentiras. Siempre se pierde lo bueno por tratar de buscar "lo mejor". Todos podemos ser fuertes, pero no unas máquinas. Arrancad el orgullo y aceptad vuestros miedos. ¡Que todos tenemos!
Buenas noches :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario