domingo, 3 de enero de 2010

Sentimientos.

Llegó la noche,apenas las calles se veían,las aceras estaban heladas y las carreteras empapadas.Yo te ví en aquel banco sentado,quizás estabas esperando a alguien.Cuando me miraste noté en tus ojos una expresión de sorpresa.Pero yo seguí hacia delante y caminé hasta mi casa.Escuché voces de fondo,pero no me importaron. Llegué a casa.Y en mi cama el móvil estaba.Empezó a sonar.Pero tampoco me importó.Sonó el teléfono.Tampoco me molesté en cogerlo.Cuando dejó de sonar cogí el teléfono y había un mensaje.En el cual decía: Te estaba esperando,¿por qué te fuiste?Necesitaba verte.Pero no me hizo sentirme triste.Porque me daba absolutamente igual.Lo único que deseé es que el amor llegara. Tanto esperé,que ya no siento amor.Me siento viva,con eso me basta.Me acosté.A la mañana siguiente llamaron a la puerta.Era él,abrí la puerta y le dije: Vete.Al cerrar la puerta su mano interrumpió y abrió la puerta,cogió mis brazos y empezaron a caer lágrimas de sus ojos,pero a mi eso no me hacia sentir mal.Le dije que me soltara y me besó.Me repitió miles de veces : Te quiero.Pero no me conmovieron sus palabras.Y le dije,yo he sentido más sufrimiento que tú.Ahora te das cuenta del daño que causaste.A mi tu ya no me importas y si alguna vez te besara,no sentiría nada. Se disculpó,pero yo no tenía nada que perdonar ya. Y le dije que se fuera. Que yo ya no quería amar a nadie. Me siguió besando y siguió llorando.Yo veía la tristeza en sus ojos, pero en los míos había vacío. Me echó en la cama y continuó besándome y empezó a acariciarme las manos.Sus lágrimas rozaban mi cara.Yo tenía el corazón tan seco.Que alguna vez lo haya querido,pero me cansé de querer.De querer lo imposible,ahora ya es tarde de que vuelvas.No me das pena -Le dije. Entonces me levanté. Y lo eché con mis propias manos.Ahógate en tus propias lágrimas,como yo una de tantas veces lo hice.

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